Gestionando proyectos de escritura con GTD

Gestionando proyectos de escritura con GTD

Hace unos días un lector, José Antonio Elías, me envió un correo un poco preocupado. Me contaba que, aunque ha adoptado alguna pequeña herramienta para implementar GTD, no se terminaba de hacer con el sistema. En particular me contaba lo siguiente:

Tengo un proyecto personal, es decir, aparte de mi trabajo profesional en la empresa, en marcha: la escritura de un manual sobre comunicación humana de unas 300 páginas (…). Lo tengo empezado desde hace año y medio, pero, y aquí empieza lo malo, no consigo pasar de la fase de recopilación de información y toma de notas y de la redacción parcial de algún temita, pero el proyecto no consigo impulsarlo como está mandado y, claro, eso desanima.

Su caso me pareció un claro ejemplo de la dificultad que suponen este tipo de proyectos cuando empezamos a integrar GTD a nuestra vida. Él habla de un libro, pero igual puede ser un informe complejo, una tesis o cualquier trabajo escrito más o menos extenso –algo a lo que nos tenemos que enfrentar los trabajadores del conocimiento de vez en cuando–.

Sigue leyendo »

Gestionar proyectos sobre la marcha con GTD

Gestionar proyectos sobre la marcha con GTD

Estoy a punto de terminar un proyecto importante de mi empresa –por si alguno se lo pregunta, sí, es por eso que últimamente he estado un poco distanciado de los comentarios y de Twitter, muy a mi pesar–.

Han sido semanas muy pesadas de trabajo y coordinación intensa de “recursos”, palabrota que usamos en gestión de proyectos para llamar a las personas ;-). Pero al mismo tiempo ha sido tiempo de auto observación de cómo manejo los proyectos con GTD.

Sigue leyendo »

De la planificación del proyecto a las próximas acciones

De la planificación del proyecto a las próximas acciones

Si habéis seguido la serie GTD para dummies que terminó hace poco, recordaréis que identificaba dos tipos de proyectos: los autogestionados y los formales. Los primeros prácticamente no necesitaban planificación, porque dada una acción, era fácil determinar cuál sería la siguiente –por ejemplo, para cambiar el cartucho de la impresora existe una serie de acciones obvias bien definidas: revisar el modelo del cartucho, ir a comprarlo, cambiarlo…

Por el contrario, los proyectos formales –como la publicación de un libro electrónico–, necesitaban algún tipo de gestión. En este caso, las siguientes acciones no necesariamente resultan obvias a partir del simple enunciado del objetivo. Antes de iniciar la ejecución del proyecto es necesario realizar algún tipo de trabajo previo que nos ayude a aclarar el camino a seguir.

Sigue leyendo »

Cómo gestionar tareas futuras en GTD

Cómo gestionar tareas futuras en GTD

Hace un tiempo uno de mis lectores me comentaba por Twitter que tenía dudas sobre cómo debía gestionar las tareas futuras, esas acciones que, estando ya claramente identificadas, todavía no podía llevar a cabo. Él, siguiendo una lógica aplastante que todos hemos seguido alguna vez, intentaba añadir a las listas contextuales todas las tareas que iba identificando en sus proyectos.

El problema es que rápidamente llenaba sus listas con acciones que realmente no eran elegibles para ser ejecutadas, por lo que perdía mucho tiempo buscando qué próxima acción sería la siguiente y, por ende, disminuía su productividad considerablemente –hasta el punto de que sus listas contextuales dejaban de ser útiles.

Sigue leyendo »

GTD para dummies: volando a 10.000 pies de altura

GTD para dummies: volando a 10.000 pies de altura

Ser productivos significa tener el control de nuestro día a día, pero también ser capaces de tomar cierta perspectiva de vez en cuando y decidir si el rumbo que llevamos es el adecuado. Como ya vimos anteriormente, podemos tomar perspectiva a varios niveles –lo que David Allen denomina niveles de enfoque–, cada uno más elevado que el anterior, razón por la cual se suelen comparar con el vuelo de un avión a distintas altitudes.

De acuerdo a la descripción que hace David Allen en su libro, el primer nivel de enfoque, o nivel de pista de aterrizaje, es el que corresponde a las próximas acciones. En mi opinión, a este nivel no se puede hablar en realidad de perspectiva, pues no es más que el modo de trabajo en que estamos sumidos la mayoría del tiempo. Cualquier análisis más allá de contextos, niveles de energía y tiempos simplemente no es posible.

Sigue leyendo »