De la planificación del proyecto a las próximas acciones

De la planificación del proyecto a las próximas acciones

Si habéis seguido la serie GTD para dummies que terminó hace poco, recordaréis que identificaba dos tipos de proyectos: los autogestionados y los formales. Los primeros prácticamente no necesitaban planificación, porque dada una acción, era fácil determinar cuál sería la siguiente –por ejemplo, para cambiar el cartucho de la impresora existe una serie de acciones obvias bien definidas: revisar el modelo del cartucho, ir a comprarlo, cambiarlo…

Por el contrario, los proyectos formales –como la publicación de un libro electrónico–, necesitaban algún tipo de gestión. En este caso, las siguientes acciones no necesariamente resultan obvias a partir del simple enunciado del objetivo. Antes de iniciar la ejecución del proyecto es necesario realizar algún tipo de trabajo previo que nos ayude a aclarar el camino a seguir.

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Cómo utilizar el calendario de forma efectiva

Cómo utilizar el calendario de forma efectiva

Uno de los grandes incomprendidos de la productividad personal es el calendario. Tradicionalmente, los gurús de la organización personal nos han pedido que utilicemos el calendario para todo: programar citas, incluir recordatorios, planificar el trabajo, etc. Y es por culpa de este mal uso que muchas personas no consiguen sacarle el partido que deberían, e incluso ven mermada su productividad.

Gracias a GTD muchos hemos aprendido –por fin– a utilizar el calendario correctamente. Hoy quiero compartir con vosotros mis 3 reglas para utilizar esta herramienta y conseguir que sea el complemento ideal de cualquier sistema productivo.

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6 pasos para planificar proyectos fácilmente

6 pasos para planificar proyectos fácilmente

Muchos pensamos que eso de gestionar proyectos sólo es para gente muy ocupada, con grandes responsabilidades y equipos de mucha gente a su cargo. No nos damos cuenta de que hacemos gestión de proyectos todo el tiempo. Desde organizar una reunión con un cliente, hasta cambiarte de casa, tenemos cientos de oportunidades a lo largo del año para aplicar y beneficiarnos de una gestión de proyectos profesional.

Lo peor de todo es que muchos de los agobios que sufrimos día a día son causa de un mal enfoque a la hora de aceptar –y planificar– el trabajo. Aceptamos los encargos y nos comprometemos a resultados y fechas demasiado rápido, sin pensar primero en cómo lo vamos a hacer o en los posibles riesgos que pueden dar al traste con el proyecto –y lo que es peor, con nuestra credibilidad. Por eso, a continuación os presento un sencillo método en 6 pasos que nos ayudará a planificar cualquier proyecto, grande o pequeño, y aumentar nuestras probabilidades de éxito.

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